Enanos
Habitando en Ilpedon desde los tiempos de la Primera Era, los enanos se establecieron en las montañas debido a su afinidad al elemento de la tierra. Son alegres y amistosos, pero también fieros guerreros que portan las armas mejor forjadas por los maestros herreros de su tierra.
Los enanos son generalmente de baja estatura (alrededor de 1'40m) y bastante robustos. Todos los hombres enanos tienen una gran barba, normalmente trenzada de diferentes maneras. El color de su piel es ligeramente más oscuro de lo normal. Además también cabe mencionar que los enanos son una raza muy longeva, viven normalmente alrededor de los 150 - 200 años (esto a partir de la Segunda Era, en la primera su edad estaba limitada por la de su alma gemela de Universo).
Los niños enanos son similares a los humanos, excepto en su robustez y en su lento crecimiento. A partir de los 20 años, con la altura equivalente a la de un niño humano de 12 dejan de crecer y les empieza a crecer barba. A los 25 o 26 años se inician en un oficio, que es el que ejercerán el resto de su vida (las profesiones son hereditarias).
Los enanos son una raza alegre por naturaleza, a la que le gusta amistar con los demás, y siempre guardando un gran respeto a todos. Ésta alegría natural les lleva a adorar las festividades y eventos (sobre todo en aquellos en los que halla un buen vaso de cerveza). Por su forma de ser, los enanos suelen estar en paz con el resto de las razas, pero no hay que engañarse: si no hay sitio para la paz, hay que recordar que su fuerza superior les convierte en los guerreros más fieros de todo Ilpedon, y su espíritu competitivo les otorga de una gran tenacidad en cualquier enfrentamiento.
Los enanos están dirigidos por un Rey, cargo hereditario en la familia real. El Rey tiene poder en toda la región enana y sus decisiones son de obligado cumplimiento. Esto podría derivar en una tiranía, pero, antes de ser coronado, el Rey debe jurar ante todos los árbitros que velará por el bien de su pueblo y su protección.Pero el Rey sólo es incapaz de controlar todo su reino y requiere de agentes que mantengan la paz y la justicia en sus dominios. Para ello existen los árbitros.
Los árbitros son enanos elegidos por su capacidad de combate, estratégica, de liderazgo, sabiduría y carácter. Es el único oficio en el reino enano que no se transmite hereditariamente, de esta manera sólo los mejores llegan al puesto de árbitro. Los árbitros están organizados de manera que haya uno al menos en cada ciudad y el mismo número patrullando las demás zonas de la región. Al igual que el Rey, ellos también juran a su pueblo defenderlo y velar por él. Pero no es esa su única función. En caso de guerra, son los comandantes del ejército.
El ejército enano es muy temido por las demás razas, pues poseen algunas de las más poderosas armas de asedio inventadas hasta la fecha. Además, la bravura enana combinada con la calidad de las armas forjadas por los mejores herreros de Ilpedon es capaz de mermar rápidamente al enemigo en un combate abierto. El ejército enano está organizado jerárquicamente, en orden ascendente, por los soldados rasos, el cuerpo de falange, los guerreros de la montaña, los ballesteros, la guardia de Caephron y los árbitros. Las armas que utilizan son hachas, lanzas, escudos, ballestas y martillos de guerra (estos últimos sólo son utilizados por los árbitros y el Rey).
En el ejército enano no hay magos, ya que, pese a su tendencia al elemento de la tierra, los enanos son incapaces de utilizar la magia, excepto en un par de casos en toda la historia de Ilpedon.
Los enanos sintieron desde el principio una gran atracción hacia las montañas, debido a su elemento, por lo que terminaron habitando la región montañosa de Ilpedon. Construyeron sus edificaciones en las laderas de las montañas, lo que explica la abundancia de escaleras debido a la inclinación del terreno, aunque también han logrado desarrollar sistema de poleas para transportarse. Los edificios de los enanos están hechos de roca maciza, y creados por los mejores arquitectos enanos, expertos en ese terreno abrupto.Aparte de las ciudades, hay pequeños pueblo situados generalmente en los valles, donde, gracias a clima favorable, se concentra la actividad de agricultura y ganadería de la región
La capital enana, Caephron, se encuentra en una montaña en el centro de la región. Es una obra increíble, ya que los primeros enanos la excavaron y comenzaron a construir sus primeras viviendas en el interior de la montaña. Fue un trabajo arduo, que duró varias generaciones, pero lograron "vaciar" la montaña y dejar una ciudad considerable dentro. Una construcción tan fascinante atrajo a muchos de los enanos de la región, que, tras explorarla por dentro, decidían, maravillados, quedarse allí. Debido a este aumento en la población de Caephron, se comenzó a llevar a cabo un ambicioso proyecto: "tallar" la parte exterior de la montaña para continuar la ciudad allí. El resultado de otros pocos cientos de años fue la obra de construcción más perfecta de Ilpedon: una montaña convertida en ciudad. La montaña ya no albergaba simplemente la ciudad, ERA la ciudad.
La posición de Caephron fue elegida también por motivos estratégicos. al estar situada en el centro de la región, se podía avistar fácilmente a varios kilómetros a la redonda. Esto, junto al sistema de torres de vigilancia colocadas en las cumbres de todas las montañas, comunicadas por un sistema de reflejos con algunos metales, hace imposible cualquier tipo de ataque sorpresa.
Las ciudades y pueblos están comunicados entre sí por senderos y carreteras en las montañas, bien visibles para las torres de vigilancia, con lo que se tiene bien controlados para que no haya problemas.
Exceptuando a los árbitros, no hay mucha diferencia social entre los enanos, ya que todos los oficios están bien pagados, con lo que la economía de las diferentes familias es bastante similar.
En cuanto a las parejas, cuando un enano elige a su futura esposa, normalmente alrededor de los , debe crear una obra de su profesión y entregarla como dote a la familia de la enana. Si la familia y la enana la aceptan, entonces se puede llevar a cabo la boda. La boda suele ser una gran celebración a la que acude normalmente todos los conocidos y familiares de la pareja (hay que recordar que los enanos adoran las fiestas, por lo que intentan no perderse ninguna) y en ella se cuentan historias de las familias de la pareja, leyendas enanas sobre grandes héroes, y se baila, se canta y, sobre todo, se bebe. Una vez casada, la pareja puede tener hijos. Los hijos son criados por los dos padres, pero, según el sexo del hijo, será más educado por el padre o por la madre, ya que ha de heredar su oficio. En la sociedad enana las mujeres son iguales a los hombres, y pueden ejercer perfectamente cualquier oficio. Incluso, si la primógenita de la familia real es niña, será ella la futura reina, independientemente de los siguientes hijos. El adulterio, en la sociedad enana, está muy mal visto, y se castiga, sin excepción, con el destierro.
La gastronomía enana está compuesta de frutas y verduras que cultivan en sus valles y, sobre todo, de carne, que obtienen de la ganadería, también en los valles, o de la caza en las montañas. Pero una comida enana no es lo mismo si no está acompañada de una buena jarra de cerveza, que hacen ellos mismos en sus principales ciudades. La cerveza enana es famosa por su delicioso y refrescante sabor.
La indumentaria enana suele ser de vestiduras de tela, sencillas y cómodas, en las ciudades; y ropa más acolchada para viajar por las montañas. Los soldados enanos llevan armaduras de placas de acero, con formas y detalles diferentes según el rango del soldado. Los árbitros portan las armaduras más magníficas: armaduras de escamas de dragón tintadas de color plateado que compran a los rudok, uno de los materiales más resistentes que hay, que les ofrece una protección de máxima fiabilidad al árbitro pero, a la vez, de suficiente flexibilidad para moverse en combate con su martillo de guerra. El casco del árbitro le tapa la cara, dejando sólo ver sus ojos.
Habitando en Ilpedon desde los tiempos de la Primera Era, los enanos se establecieron en las montañas debido a su afinidad al elemento de la tierra. Son alegres y amistosos, pero también fieros guerreros que portan las armas mejor forjadas por los maestros herreros de su tierra.
Aspecto físico
Los enanos son generalmente de baja estatura (alrededor de 1'40m) y bastante robustos. Todos los hombres enanos tienen una gran barba, normalmente trenzada de diferentes maneras. El color de su piel es ligeramente más oscuro de lo normal. Además también cabe mencionar que los enanos son una raza muy longeva, viven normalmente alrededor de los 150 - 200 años (esto a partir de la Segunda Era, en la primera su edad estaba limitada por la de su alma gemela de Universo).
Desarrollo
Los niños enanos son similares a los humanos, excepto en su robustez y en su lento crecimiento. A partir de los 20 años, con la altura equivalente a la de un niño humano de 12 dejan de crecer y les empieza a crecer barba. A los 25 o 26 años se inician en un oficio, que es el que ejercerán el resto de su vida (las profesiones son hereditarias).
Rasgos psicológicos
Los enanos son una raza alegre por naturaleza, a la que le gusta amistar con los demás, y siempre guardando un gran respeto a todos. Ésta alegría natural les lleva a adorar las festividades y eventos (sobre todo en aquellos en los que halla un buen vaso de cerveza). Por su forma de ser, los enanos suelen estar en paz con el resto de las razas, pero no hay que engañarse: si no hay sitio para la paz, hay que recordar que su fuerza superior les convierte en los guerreros más fieros de todo Ilpedon, y su espíritu competitivo les otorga de una gran tenacidad en cualquier enfrentamiento.
Organización política y bélica
Los enanos están dirigidos por un Rey, cargo hereditario en la familia real. El Rey tiene poder en toda la región enana y sus decisiones son de obligado cumplimiento. Esto podría derivar en una tiranía, pero, antes de ser coronado, el Rey debe jurar ante todos los árbitros que velará por el bien de su pueblo y su protección.Pero el Rey sólo es incapaz de controlar todo su reino y requiere de agentes que mantengan la paz y la justicia en sus dominios. Para ello existen los árbitros.
Los árbitros son enanos elegidos por su capacidad de combate, estratégica, de liderazgo, sabiduría y carácter. Es el único oficio en el reino enano que no se transmite hereditariamente, de esta manera sólo los mejores llegan al puesto de árbitro. Los árbitros están organizados de manera que haya uno al menos en cada ciudad y el mismo número patrullando las demás zonas de la región. Al igual que el Rey, ellos también juran a su pueblo defenderlo y velar por él. Pero no es esa su única función. En caso de guerra, son los comandantes del ejército.
El ejército enano es muy temido por las demás razas, pues poseen algunas de las más poderosas armas de asedio inventadas hasta la fecha. Además, la bravura enana combinada con la calidad de las armas forjadas por los mejores herreros de Ilpedon es capaz de mermar rápidamente al enemigo en un combate abierto. El ejército enano está organizado jerárquicamente, en orden ascendente, por los soldados rasos, el cuerpo de falange, los guerreros de la montaña, los ballesteros, la guardia de Caephron y los árbitros. Las armas que utilizan son hachas, lanzas, escudos, ballestas y martillos de guerra (estos últimos sólo son utilizados por los árbitros y el Rey).
En el ejército enano no hay magos, ya que, pese a su tendencia al elemento de la tierra, los enanos son incapaces de utilizar la magia, excepto en un par de casos en toda la historia de Ilpedon.
Cultura
Los enanos sintieron desde el principio una gran atracción hacia las montañas, debido a su elemento, por lo que terminaron habitando la región montañosa de Ilpedon. Construyeron sus edificaciones en las laderas de las montañas, lo que explica la abundancia de escaleras debido a la inclinación del terreno, aunque también han logrado desarrollar sistema de poleas para transportarse. Los edificios de los enanos están hechos de roca maciza, y creados por los mejores arquitectos enanos, expertos en ese terreno abrupto.Aparte de las ciudades, hay pequeños pueblo situados generalmente en los valles, donde, gracias a clima favorable, se concentra la actividad de agricultura y ganadería de la región
La capital enana, Caephron, se encuentra en una montaña en el centro de la región. Es una obra increíble, ya que los primeros enanos la excavaron y comenzaron a construir sus primeras viviendas en el interior de la montaña. Fue un trabajo arduo, que duró varias generaciones, pero lograron "vaciar" la montaña y dejar una ciudad considerable dentro. Una construcción tan fascinante atrajo a muchos de los enanos de la región, que, tras explorarla por dentro, decidían, maravillados, quedarse allí. Debido a este aumento en la población de Caephron, se comenzó a llevar a cabo un ambicioso proyecto: "tallar" la parte exterior de la montaña para continuar la ciudad allí. El resultado de otros pocos cientos de años fue la obra de construcción más perfecta de Ilpedon: una montaña convertida en ciudad. La montaña ya no albergaba simplemente la ciudad, ERA la ciudad.
La posición de Caephron fue elegida también por motivos estratégicos. al estar situada en el centro de la región, se podía avistar fácilmente a varios kilómetros a la redonda. Esto, junto al sistema de torres de vigilancia colocadas en las cumbres de todas las montañas, comunicadas por un sistema de reflejos con algunos metales, hace imposible cualquier tipo de ataque sorpresa.
Las ciudades y pueblos están comunicados entre sí por senderos y carreteras en las montañas, bien visibles para las torres de vigilancia, con lo que se tiene bien controlados para que no haya problemas.
Exceptuando a los árbitros, no hay mucha diferencia social entre los enanos, ya que todos los oficios están bien pagados, con lo que la economía de las diferentes familias es bastante similar.
En cuanto a las parejas, cuando un enano elige a su futura esposa, normalmente alrededor de los , debe crear una obra de su profesión y entregarla como dote a la familia de la enana. Si la familia y la enana la aceptan, entonces se puede llevar a cabo la boda. La boda suele ser una gran celebración a la que acude normalmente todos los conocidos y familiares de la pareja (hay que recordar que los enanos adoran las fiestas, por lo que intentan no perderse ninguna) y en ella se cuentan historias de las familias de la pareja, leyendas enanas sobre grandes héroes, y se baila, se canta y, sobre todo, se bebe. Una vez casada, la pareja puede tener hijos. Los hijos son criados por los dos padres, pero, según el sexo del hijo, será más educado por el padre o por la madre, ya que ha de heredar su oficio. En la sociedad enana las mujeres son iguales a los hombres, y pueden ejercer perfectamente cualquier oficio. Incluso, si la primógenita de la familia real es niña, será ella la futura reina, independientemente de los siguientes hijos. El adulterio, en la sociedad enana, está muy mal visto, y se castiga, sin excepción, con el destierro.
La gastronomía enana está compuesta de frutas y verduras que cultivan en sus valles y, sobre todo, de carne, que obtienen de la ganadería, también en los valles, o de la caza en las montañas. Pero una comida enana no es lo mismo si no está acompañada de una buena jarra de cerveza, que hacen ellos mismos en sus principales ciudades. La cerveza enana es famosa por su delicioso y refrescante sabor.
La indumentaria enana suele ser de vestiduras de tela, sencillas y cómodas, en las ciudades; y ropa más acolchada para viajar por las montañas. Los soldados enanos llevan armaduras de placas de acero, con formas y detalles diferentes según el rango del soldado. Los árbitros portan las armaduras más magníficas: armaduras de escamas de dragón tintadas de color plateado que compran a los rudok, uno de los materiales más resistentes que hay, que les ofrece una protección de máxima fiabilidad al árbitro pero, a la vez, de suficiente flexibilidad para moverse en combate con su martillo de guerra. El casco del árbitro le tapa la cara, dejando sólo ver sus ojos.
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